Misión 1 S2:8

Así como crece la población mundo, las comunidades de los pobres y los olvidados también aumentan a una velocidad alarmante. ¡Tenemos que actuar!

En 1 de Juan 3:18-19 dice: “Queridos hijos, que nuestro amor no quede sólo en palabras; mostremos la verdad por medio de nuestras acciones. Nuestras acciones demostrarán que pertenecemos a la verdad, entonces estaremos confiados cuando estemos delante de Dios”.

Barrios Urbanos

Imagina que tus hijos vivieran en un montón de escombros, en un basurero, en un desagüe, en una choza improvisada o en una caja de cartón, y que el reto de cada día fuera sobrevivir en esos cinturones de pobreza (barrios miserables). Para ellos, el agua limpia, la comida saludable y la asistencia médica están totalmente fuera de su alcance.

Aunque para la mayoría nos sea difícil imaginar estos escenarios, la realidad es que una de cada seis personas en el mundo lo está viviendo y que está luchando por sobrevivir mientras tú lees este mensaje. De hecho, se añaden al día 100,000 nuevos habitantes a los barrios urbanos; y se proyecta que para el año 2030, un total de dos mil millones de personas vivirán en barrios bajos.

“Los barrios bajos son lugares donde el hambre abunda y donde los jóvenes son arrastrados a un comportamiento anti-social como el crimen y el terrorismo, a falta de mejores alternativas”.

Directora Ejecutiva Anna Tibaijuka, Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU HABITAT)

  

Pobreza Rural

Existen 800 millones de personas, cuyas luchas diarias pasan inadvertidas. Son granjeros, campesinos, pescadores, trabajadores inmigrantes e indígenas. Esta gente vive bajo el estrés constante de alimentar a sus familias con sólo dos dólares al día, y muchos incluso con menos de un dólar por día. Cada noche, se van a la cama hambrientos. Esta parodia ocurre diariamente y es parte de la razón por la que, cada año, 6 millones de niños, antes de su quinto cumpleaños mueren por malnutrición; y que 4,000 niños mueren al día por no tener un apropiado suministro de agua potable.

La Misión

La misión de 1S2:8 es comprometerse con los menos afortunados alrededor del mundo y levantarlos, equipándolos con las herramientas espirituales que necesitan para transformar sus comunidades. Si la perspectiva espiritual de la vida de una persona cambia, y una a una va cambiando, entonces, la brújula moral de la comunidad empezará a apuntar al norte y el ambiente pronto también cambiará. Planeamos proveer a los menos afortunados, a los inmerecidos del mundo, Biblias escritas y en audio, así como material para discipular, liderar y herramientas para dar testimonio en su propio lenguaje.

En 1 Samuel 2:8 dice: “Él levanta al pobre del polvo y al necesitado del basurero. Los pone entre los príncipes y los coloca en los asientos de honor. Pues toda la tierra pertenece al Señor y Él puso en orden el mundo”.

Justo como 1 Samuel 2:8 dice, estas personas deben ver el valor con el que Dios los ve. Debemos ayudar a verlos levantados del montón de cenizas y maravillarse ante la gracia de Dios. Si quieres ser parte de esta misión, por favor, contáctanos. Si te sientes movido a ayudar económicamente para proveer a otros de Biblias y otras herramientas necesarias, puedes donar aquí:

 

 

Donaciones recurrentes:





Para una sola donación:

 

Newsletter

css.php
error

Enjoy this page? Please spread the word :)

Facebook
Facebook
Follow by Email
RSS